Si quieres amanecer distinto, comienza tu día de otra forma.

Relato de un amanecer.

Amanece que no es poco, me gusta esa frase, pero para amanecer hay que estar primero inserto en la inmensidad de la noche

En la noche desvelada, podía ser yo, era realmente yo, con mis miedos, mis anhelos y mis pensamientos, ahora amanece, comienza un nuevo día, un día en donde se mezclan mis tareas y mis obligaciones con lo que pasó en la noche oscura y misteriosa.

Ahí, antes del sol, podía ser yo mismo, sin limitaciones, ni horarios ni formas, nadie me veía, ahora el día me expone y tengo que entregarme en parte a la convivencia y a la rutina.

Ambos parecen mundos distintos, pero cada uno tiene lo suyo, ambos son hermosos, depende de mí, no de la vida.

La vida me monta un escenario, con sus días y sus noches, con sus luces y sus sombras, yo le doy el significado que me parece, que aprendí, pero ¿cuántas veces nos ponemos a explorarlos realmente?

El día por ejemplo parece que me dijera: “bueno, vamos, es hora de hacer algo”. Me incita a ponerme en movimiento, a actuar, ahora tengo mis luces, puedo ver, puedo dirigirme y hacer lo que quiero. Pero ¿lo hago realmente? ¿Qué tanto me siguen las sombras de la noche? ¿Qué tan despierto estoy cuando nace un nuevo día?

Hoy estoy reflexivo, y eso es invitación de la noche, la luz del amanecer ya me está distrayendo pero por otro lado me está invitando a otras cosas, todavía no sé lo que es, tengo ganas de hacer algo distinto pero voy a esperar que el sol me diga que hacer cuando salga totalmente.

Ahora me sigo entregando al silencio y la penumbra del amanecer, quizás cargue más energía con otro café, pero no sé por qué estoy deseoso de hacer algo distinto este día. Sé que este espíritu aventurero me lo ha dado la noche, pero ahora lo tengo que plasmar en el nuevo día.

Te invito a probarlo, ponte el despertador para despertarte un rato ante de que amanezca y trata de saborear ese momento.

No sé qué ocurrirá, quizás las primeras veces nada, quizás te preguntes ¿para qué m… estoy haciendo esto? y te vuelva a dormir otro rato.

Pero prueba, sigue probando hasta que algo nuevo, algo distinto ocurra, en ese momento o luego en correr del día, pero tengo la certeza de que algo nuevo ocurrirá.

Y lo que estaría más bueno aún es que compartas conmigo lo que te ha sucedido, me encantaría saberlo.

Cada vez aclara más, ahora el silencio está dando paso al canto de los primeros pájaros, por suerte, todavía no se escuchan ruido de autos o motos pasando a lo lejos.

Poco a poco mis ganas de escribir ceden y va apareciendo el impulso de hacer las tareas de siempre, de cada mañana, bañarme, lavarme los dientes, desayunar…y la rueda comenzará a girar.

Pero hoy me levantaré cómplice de la noche, que me ha regalado unos minutos de su fulgor, de su sabiduría y de su misterio. Y creo que eso me sirve, me viene bien para afrontar el día, no sé, lo voy a descubrir cuando esté en plena actividad.

Si logro ir descubriendo que me trae de distinto y de especial, se los iré compartiendo en el próximo post, pero por ahora el día me invita a moverme.

Un abrazo, Julio.

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