Las claves para escapar a la rutina y poder tener una vida más rica.

¿Como le escapo a la rutina?

¿Como puedo hace mi vida más rica?

La expresión rico o cuando decimos que una persona es rica es porque tiene dinero y suponemos que entonces su vida es más rica, pero supongo que alguno de ustedes conoce a alguien rico o a alguien con mucho dinero pero que no necesariamente lleva una  buena vida o que no es realmente feliz.

Querer ser más rico de lo que somos queriendo solo tener más dinero, es una idea un poco equivocada de por dónde pasa nuestro bienestar o nuestra felicidad.

Yo siempre digo que “yo quiero ser rico”, pero de todo y no solo de dinero, porque si por ejemplo no tengo riqueza en salud no podré disfrutar del dinero. Hacemos mucho hincapié en la riqueza material y nos olvidamos de la riqueza inmaterial, y me incluyo entre ellos.

Nací y vivo en un mundo materialista, donde se trabaja para obtener bienes materiales y por tanto se fracasa si no se obtiene (ya sea el trabajo o el dinero), adquirí por tanto creencias que hasta hoy me es muy difícil desprenderme.

_ Vieron que empecé por otro lado y no todavía por el tema de la rutina.

Es que me parece que primero estaría bien comprender que si hacemos y tomamos ciertas acciones para obtener riquezas, era menester aclarar de qué hablamos cuando nos referimos a “una vida más rica”.

La riqueza tiene dos manifestaciones, una material y otra no, la segunda puede prescindir casi totalmente de la primera y considerarnos personas ricas, todo depende del grado de dependencia de lo material y de la influencia que tenga en nuestro estilo de vida.

Si preguntara ¿cuánto influye lo material en nuestro estilo de vida?, y si somos sinceros diríamos que mucho, o al menos, así me pasa a mí.

Ahora bien, ¿cómo achico al  monstruo o como le saco poder a la bestia?, va a depender de que ahora vuelque mi búsqueda a conseguir el otro tipo de riqueza (la riqueza no material).

Y en algún momento de nuestras vidas siempre nos pasa esto, siempre debemos equilibrar la parte olvidada o dejada de lado.

Según mi experiencia de búsqueda, la exploración de mi riqueza inmaterial pasa por atender mis sentimientos, emociones y exaltar todo lo que me de satisfacción y que además genere dicha en mi entorno

Cuidar  este tipo de riqueza pasa por cuidar nuestro cuerpo, nuestra salud, también nuestros pensamientos (que quiere decir tener una postura abierta y flexible ante la vida), estos son los pilares fundamentales para obtenerla.

Y ahora que sabemos de qué va esto de la riqueza podemos adentrarnos en juntar ambas preguntas, que dirían

¿Cómo escapo de la rutina para tener una vida más rica?

Te diré una cosa:  “La vida es rica en sí misma”

Todo lo demás es parte de nuestra percepción, de nuestras formas de vivirla y de los muros y paredes que hemos edificado, entre ellas la rutina.

Y si, ahora sí, vamos a hablar de la rutina, porque es el punto que nos llama hoy.

Pero… ¿qué es la rutina?

La rutina es un conjunto de tarea que repetimos y hacemos diariamente o en forma reiterada y parecida.

Esta es mi definición, ahora vamos a ver la definición del que sabe…el diccionario.

  1. Costumbre o hábito adquirido de hacer algo de un modo determinado, que no requiere tener que reflexionar o decidir.
  2. Habilidad que es únicamente producto de la costumbre.

Interesante ¿no?, ahora si juntamos su definición con lo que creo entender que significa, tenemos que la rutina es una mera costumbre que carece de reflexión.

Fue una definición muy sesgada, le di un toque un poco negativo o despectivo a lo que es una rutina, y es porque muchas veces sentimos o asociamos hacer una rutina con hacer algo carente de sentido para nosotros, lo que dicho en otras palabas sería que la rutina no nos hace o hará más ricos.

Entonces aquí es cuando llega el momento de abrir nuestra mente y captar ciertas rutinas que no son muy beneficiarias en muchos sentidos, y podemos nombrar varias de ellas y sus beneficios correspondientes.

La rutina de meditar nos da paz interior y aplaca nuestro ruido mental (a grandísimos rasgos), la rutina de comer o hacer ejercicio físico también nos genera ganancias, nos da energía y vitalidad,  y así podríamos nombrar otras tantas tareas que convertidas en habituales nos produce bienestar.

Ahora si nos pasamos comiendo, engordamos, si nos pasamos de ejercicio, nos lesionamos y si nos pasamos de meditación, nos volvemos muy sutiles perdiendo ciertos parámetros terrenales.

La clave está en el equilibrio y la mezcla de tus tareas diarias, en escaparle o reducir las rutinas inservibles o poco útiles y adentrarnos en aquellas que nos hacen bien.

Pero entiendo que si llegaste hasta esta parte  de la lectura es porque quieres leer sobre como quitarte esas rutinas molestas y pegajosas, como por ejemplo, limpiar o trabajar, je, vamos a ver qué podemos hacer al respecto.

Como sacarte las pesadas rutinas…

Supongo que ya habrás entendido que no se trata de hacerlas desaparecer del mapa, sino de darle un equilibrio y darle un lugar a las rutinas que sí nos agradan y que queremos que estén presentes.

Hay varias cosas por hacer, y no estoy seguro que va primero,  en definitiva va a depender mucho de ti.

Pero intuyo que tendríamos que primero identificar las rutinas que no nos gustan, ver cómo podemos achicarlas y luego darle espacio para realizar nuevas actividades, porque si no es muy probable que caigamos en nuestros viejos hábitos.

Podríamos decir que conviene identificar primero lo que te gusta y lo que no, luego incluye a tus gustos en tareas diarias para que se vayan convirtiendo en nueva rutinas o costumbres.

Como verás la forma de escaparles es creando otras, pero estas otras son las mejores para nosotros.

Pero ¿hay en realidad alguna forma de sacarles?

Yo creo que sí. ¿Cómo?

Y aquí viene la segunda e importante etapa en nuestra búsqueda de la riqueza de vida y la salida al problema de las rutinas.

Y la llave maestra para escapar y darle vuela es: Ponerle Amor a tus rutinas.

¿Qué quiero decir con esto?

Que hagas las tareas con placer, que le busques el lado placentero, que le busques la alegría, la pasión. En palabras más filosóficas sería: “sé totalmente consciente de lo que estás realizando, trata de estar totalmente presente en eso que haces  y en nada más, que tu atención este cien por ciento en ello”

Eso es ponerle amor a una tarea habitual como por ejemplo limpiar o trabajar. Esa es la gran solución, la definitiva…la “sellada”.

Transforma ese hábito en algo placentero y si no puedes y si te parece imposible, entonces hay que cambiarlo, no escaparse porque te perseguirá cada vez.

Pero para  cambiarlo o eliminarlo entran en juego otros aspectos que debemos de atender antes, como ser, encontrar  las soluciones que nos permitirán eliminar esas tareas rutinarias.

Eliminar de nuestro presente ciertos hábitos, rutinas y costumbre requiere de un recorrido que nos puede llevar algún tiempo, amén de la constancia que tengamos para mantener la idea de cambio.

Conclusión

Esta vez “escapar” a nuestras rutinas nos propone en primera instancia identificar y elegir cuál de ellas nos aportan  bienestar y a la vez intentar transformar las rutinas casi obligatorias que se hacen difícil de eliminar totalmente a corto plazo.

Nuestro propósito con hacer esto  es el de crear un estilo de vida que nos satisfaga y que nos haga felices, día a día, hecho tras hecho,  es la gran atracción que persiguió el ser humano por siempre, esa es la gran perlita que buscamos, y que la llamamos riqueza.

Construye tus tareas felices, hazla con mucho amor a cada una de ellas y estarás construyendo el verdadero tesoro que te hará ric@.

Un abrazo.

Julio.-

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