La historia de mi despertar.

Este artículo se está publicando el día de mi cumpleaños.

Y aunque lo escribí un tiempo antes, cuando lo le fui a programar la fecha que apareció este día 20 de abril del 2020.

Un hermoso día para abrir mi corazón y contarles y contarme un momento y un día especial en el que volví a nacer hace ya diez años.

La historia de mi despertar.

A continuación les voy a contar como fue y como se desarrolló mi despertar de consciencia para que el que quiera saber cómo sucedió todo, tenga en un mismo post el relato completo.

El que esté todo junto en un post supongo que aportará buen material para el que esté interesado y  transitando por algo parecido a lo que he pasado.

 Por supuesto y como digo siempre, cada despertar es único, cada experiencia es irrepetible, pero esta bueno saber de otras experiencias y conocer las vivencias que otros han pasado, y hoy me toca a mí contarla.

 Además de que me da mucha alegría ver lo que otros han logrado con sus despertares, conocerlos profundamente  y hace también me genere mucha paz saberme en un camino que no soy el único y que en realidad somos muchos los que estamos despertando a una nueva conciencia como seres humanos.

Soy consciente que esto del despertar es algo muy íntimo, muy de adentro y que no todos creen oportuno contar o compartir y eso está bien y así será para muchos de ustedes, en mi caso ciento la necesidad y el placer de contarlo y compartirlo.

Además he conocido casos de experiencias muy fuertes y de momentos amargos que han tenido que pasar.

Hay de todo y para todos los gustos, pero éste es mi caso personal, que tiene algo de particular, y es que mi despertar ha abarcado a otras personas y ha generado cambios y movimientos muy grandes en todos los involucrados.

Pero no voy a revelar todo esto ahora, te invito a que sigas leyendo y que descubras como fue mi historia.

El comienzo.

Todo comenzó una noche de enero, en una noche calurosa aquí en el sur de América, más precisamente en Montevideo, la capital de Uruguay.

En ese momento me encontraba en el jardín de mi casa, en mi anterior casa en dónde residía en un barrio llamado Porvenir.

Habíamos sacado las sillas plegables para sentarnos después de cenar  mientras nuestros dos hijos chicos en aquel entonces jugaban o miraban televisión en el dormitorio.

Había pasado otra jornada laboral, porque recuerdo que era un día de semana y nos encontrábamos descansando del día de trabajo y del calor reinante.

Buscábamos ahí afuera un poco de relajación, de descanso y de aire fresco que nos aliviara de un día caluroso de trabajo.

Y dije –sacamos-  porque en ese momento estaba junto a Sandra, mi esposa, que fue la que inició en ese momento la chispa que diera paso a mi despertar.

Sentados juntos apreciando las estrellas de esa noche tranquila de verano me dice: – Te tengo que decir algo…

El contexto

Estábamos muy tranquilos y unidos en ese momento pero nuestra vida y sobre todo la mía había tenido momentos muy movilizadores hace poco tiempo.

Me encontraba trabajando desde los 18 años en nuestro negocio familiar, un comercio ubicado en el mismo barrio en dónde me crie y crecí, ahí compartía el trabajo con mis padres, mi esposa y alguno de mis hermanos.

Hacía unos ocho años que habíamos abierto un nuevo local a unas cuadras de nuestro primer negocio en el cual que mi esposa y uno de mis hermanos menores trabajaban ahí.

Yo había ampliado el negocio y con ayuda de mi padre había abierto otro nuevo local en otro barrio de la ciudad hace un año.

La razón de que les cuente todo esto es para que conozcan y comprendan luego ciertos sucesos que ocurrieron y la incidencia que tuvo en todos nosotros.

Como verán, estuve 20 años trabajando en el mismo lugar, en el mismo barrio, muy cerca de mi casa de niño y además lo hacía con gran parte de mi familia.

Cuando abrí mi nuevo negocio estuve un año en él para dejarlo funcionando y volver a al local que teníamos en familia.

Nuevos Acontecimientos.

Cuando volví a mi primer trabajo y luego de estar un año desenvolviéndome solo cómo dueño de mi negocio, parece que algo interno cambió y nuevos impulsos  generaron que  tuviera ganas de emprender cambios en la forma de trabajo que veníamos realizando hasta entonces.

Entonces les planteamos a mis padres junto con mi hermano menor Fabián si estaban dispuestos a retirarse, jubilarse y descansar de tantos años de  trabajo.

De ardua y sacrificada tarea que hicieron por llevar adelante el negocio, al que hicieron crecer, mantenerse y además criarnos y educarnos a 5 hermanos.

Ellos estuvieron de acuerdo con este cambio de conducción planteada por nosotros. Pero como en todo negocio familiar las cosas son un poquito más complejas que en otro tipo de actividades.

En síntesis y para no entrar en detalles que no hacen a la historia que quiero contar, todo terminó con mis padres volviendo a hacerse cargo del local comercial y mi hermano y yo yéndonos a nuestros otros locales en los que nos estábamos desempeñando.

Este cambio no se dio muy armónicamente, más bien se dio súbitamente y con muchos enojos y rencores que quedaron entre nuestros padres y nosotros.

Fue una decisión muy impulsiva de mi parte pero en retrospectiva fue necesaria para generar un cambio en el que no estaba dispuesto a ceder.

Después de estar y probar ese año que estuve en mi propio negocio, sentía la necesidad de crecer e ir a más y deseaba hacer las cosas a mi modo, en equipo sí, pero no como parte de un equipo familiar sino como líder.

Y me sentía muy fuerte para llevarlo adelante y además creía que ayudaba mucho al merecido descanso de mis padres y por tanto mejoraba la calidad de vida de toda la familia.

Poco duró esto porque después de un tiempo comenzaron a volver al ruedo y claro, querían tomar las riendas.

Y no los culpo, porque ese negocio era su bebé, su criatura, que ellos hicieron crecer y caminar junto a nosotros, y además son personas muy activas y les gusta mucho su trabajo y la actividad que realizan, y creo que en casa todo el día se aburrirían mucho.

Este es el contexto; pelea y separación familiar y también económica, que duró un buen tiempo.

¿Qué nos ayudó a unirnos nuevamente como familia?, bueno, naturalmente el amor que nos tenemos y además pude volver a acercarme gracias a mi despertar y al trabajo interno que fui incorporando.

Este paso que quizás parezca pequeño, fue muy grande para mí, pues después de estar muy arraigado a la familia y de trabajar tantos años junto a ellos, separarme en esas condiciones emocionales me había hecho sufrir mucho igual que a mis padres y al resto de la familia.

Hechos y consecuencias.

Este acto impulsivo y espontáneo me llevó a un sentirme distinto, me puso en un estado que en aquel momento no fue cómodo pero que fue necesario.

Pero los cambios cuando empiezan se dan como en catarata, este que les conté fue un hecho que se dio con cierta conciencia, pero se dieron otros que escapaban a mi control y a mis decisiones.

Hace unos meses separarme laboralmente de mis padres, me habían golpeado otros hechos casi devastadores para mí, había sufrido la pérdida de mi abuelo por parte materna y al mes también fallecía mi abuela por parte paterna durante un viaje a España en el que estaba visitando a una de sus sobrinas.

Mi abuela me crio junto a mi madre ya que se quedaba con nosotros mientras ella trabajaba y además vivíamos en su casa y mi abuelo hacía ya muchos años que vivía en una casa que había en fondo del terreno.

Éramos muy unidos y yo sentí mucho sus pérdidas, era como si la también la vida ya no fuese la misma, y vaya si no lo fue.

Gran parte de mi apoyo emocional se fue con ellos, se fueron mis dos grandes amores que tenía, si bien tenía a mis padres y hermanos, el amor y la compañía de ellos era única para mí.

Ahora con la perspectiva de los años me doy cuenta que todos estos acontecimientos me dejaron en la puerta de un gran cambio para mí. La separación momentánea con mis padres y la pérdida física y por tanto la separación definitiva con mis abuelos.

Un cambio que jamás imaginaría y que caló tan hondo como lo hicieron los hechos que vendrían y que harían cambiar más todo mi mundo y todo mi ser por el resto de mi vida.

 Como era antes del Despertar.

Volvemos entonces a aquella noche de enero, ya conocen el contexto de mi vida y los hechos que formaron esa etapa.

Pero antes les quiero contar como era yo antes de esa noche.

¿Qué sabía de la conciencia? Nada

¿Que sabía de la espiritualidad? Nada

¿Que sabía de lo esotérico? Tampoco nada y además desconocía casi totalmente todo lo referente a eso, no me interesaba, no me pasaba por la cabeza nada de eso.

Es más, mis dos hermanos mellizos, Fabián y Leonardo, once años menor que yo, estaban muy afín con todo esos temas y yo los veía como algo raros e incluso nunca hablábamos de esos temas.

Ni siquiera me consideraba que era  un escéptico porque no se puede ser escéptico de algo que se desconoce.

Así era yo, una persona normal, que trabaja, bueno que aún trabajo y que vivía con su esposa y dos hijos.

Amante de los momentos en familia, de las reuniones, de los cumpleaños y  los asados, del fútbol y responsable en su trabajo.

Nada de esto se pierde con el despertar, pero lo que les quiero mostrar es el tipo de vida “normal” que llevaba y aunque como verán luego mi vida exterior no cambió mucho, porque sigo trabajando en el mismo lugar y haciendo casi las mismas cosas que antes, pero  he cambiado mucho por dentro.

El despertar hizo que mi mundo interior diera un giro de ciento ochenta grados.

Y las Puertas se abrieron

_Te tengo que contar algo. Dijo Sandra sentada junto a mí en el jardín.

_ Estoy escuchando que tu abuela Lala me habla (la abuela que había fallecido unos meses atrás)

­­_ Siento que me habla y que me quiere decir cosas. – ¿Qué está pasando? ¿Qué hago con esto?-

Entonces me salió una respuesta que nunca pensé haber dado, es más no sé ni porque lo dije.

_ ¡Qué bueno!, cuando te hable, trata de escucharla y contarme, yo la extraño mucho y me gustaría hablar también con ella.

Esa fue de las pocas veces en vida que hablaba sin pensar, solo con el corazón, o tal vez en ese instante fui totalmente consciente desde donde había salido mi respuesta.

Y así de simple fue, quizás a este momento no haya nada más que agregarle, porque en realidad, se darán cuenta de la magnitud de ese instante en los hechos que se fueron sucediendo luego.

Y fueron esos hechos los que me hicieron dar cuenta que esa noche y ese instante  fue el encuentro consciente de mi mente con mi alma.

Es un recuerdo muy vívido, muy presente y que no se borrará nunca más de mi vida.

También se habrán percatado de que mi despertar no me ocurrió a mí solo sino que mi esposa tubo esa chispa reveladora, ese clic que hizo al poder liberarlo y contarme lo que le estaba ocurriendo.

Y este es un detalle fundamental para nosotros y para todos los que hacen un cierto clic o reciben algún tipo de revelaciones con el potencial de cambiar sus vidas.

Ya que lo que pasa comúnmente es que nos gana el miedo o el desconcierto y optamos por callar o negar  eso que estamos sintiendo y viviendo.

Otras veces pasa que no tenemos a nadie a quien contarles y pensamos que es solo nuestra imaginación, o lo peor que pasa es que se lo contamos a alguien y este nos descree o nos hace algún tipo de comentario que nos aleja de poder profundizar en la nueva experiencia.

Esto pasa muy a menudo en muchas personas que despiertan su consciencia o tienen revelaciones que la expanden,  y ésta fue una de las principales razones por la que decidí a crear este blog, para poder aportar una ayuda o una guía a personas que pasaron o están pasando por hechos similares en sus vidas.

Un despertar te transforma, te mueve el piso, te cambia casi totalmente la percepción del mundo, de la realidad que vives, es un antes y un después, tu cabeza te hace un clic y tu mente tiene que seguir esos cambios y comienza a funcionar distinto.

Esas son las puertas que se abren, unas puertas que no veíamos, que no teníamos en cuenta pero que ahí estaban, prontas para emerger y ser abiertas en algún momento de nuestras vidas.

El despertar es la expresión más exacta de lo que sucede, uno abre los ojos ante un mundo que antes no veía, pero en síntesis es solo eso, un solo momento y el comienzo de un “nuevo día”.

Ahora pasaré a contarles lo que fue pasando después de este instante especial en donde la magia y lo surrealista pasó a ser cosa de todos los días.

Como fue mi despertar

Luego de ese momento viene el después, y el después nos sigue ofreciendo un sinfín de posibilidades, pero si nos centramos en dos de ellas, podría decir que una opción es no hacerle mucho caso a lo que nos pasa y seguir con nuestra vida normal como hasta ahora o por el contrario, montarse en esa nueva energía de cambios y cosas nuevas que van apareciendo.

Como digo siempre, esto es muy personal, muy íntimo y cada uno dentro de esa intimidad es libre de hacer lo que quiera, y lo que quiera hacer, será lo correcto en ese momento.

Aquí no hay error, no hay equivocaciones, se trata solo de elecciones y decisiones, y cada uno tomará las suyas sintiendo que eso es lo mejor o lo más conveniente.

Mi despertar no es especial, pero es único, porque me puede suceder solo a mí, es mi experiencia, por eso lo cuento, pero no quiere ser una carrera ni una comparación, sino que cuento mi experiencia para al revivirla nuevamente aprender de ella y además compartirla por si a alguien le sirve como referencia y de aporte en su propio caminar y desarrollo.

Además un despertar de conciencia se puede dar de casi infinitas maneras,  por lo que puede no tener ningún punto de encuentro con nada ni con nadie.

Pero creo que está bueno hablarlo, sacarlo a la luz y contarlo, y así tener unas coordenadas de por dónde puede ir un despertar.

Teniendo en cuanta que a mi esposa y a mí, tuvimos por suerte el apoyo inmediato y el asesoramiento de mis hermanos menores y pudimos tener una rápida comprensión de lo que nos estaba pasando.

Y una cosa más; el despertar espiritual o de consciencia puede darse consciente o inconscientemente, quiere decir que esto le puede suceder a muchas personas y no se dan cuenta de ello, pero si, se sienten distintas y perciben cambios en su vida pero no son del todo conscientes que hubo un despertar el ellas.

No es mejor ni peor, no es malo ni bueno, es solo una forma en la que puede ocurrir.

Lo importante es que si te está pasando, o te ha pasado, también habrás pasado por momentos lógicos de incertidumbre y desconcierto, por eso escribo sobre mí despertar. Que fue como verán, totalmente consciente, así como lo sigue siendo hasta hoy en cada proceso o cambio que me ocurre.

Cómo fue mi vida luego del “despertar”

Al día siguiente hablamos con mis hermanos menores, “los mellizos” y le contamos lo sucedido, a lo cual reaccionaron con una grata sorpresa y nos dieron la bienvenida al “a su mundo” y le dijeron a Sandra que trate de anotar todo lo que pudiera de lo que escuchaba de mi abuela.

Cuando Sandra tuvo su primer mensaje escrito nos reunimos con ellos para leer lo escrito y conversar un poco más sobre esto que nos estaba pasando.

Recuerden que los mellizos Fabián y Leonardo sabían de estos temas espirituales, de conciencia o energéticos (como quieran llamarle) porque en su caso, ellos ya nacieron con ese despertar, ellos ya traían el “canal de conexión” abierto y venían desde muy chicos recorriendo caminos que nosotros recién empezábamos.

Por lo que ellos nos trasmitieron mucha información y conocimientos que tenían sobre todo este tema, pero a la vez esto era una instancia nueva para ellos porque ahora no eran los únicos en la familia, otros más habíamos despertado y estábamos uniendo nuestros caminos a través de mi abuela y sus mensajes.

A partir de allí nos reuníamos todas las semanas para leer los mensajes que Sandra tenía de la abuela y para reflexionar y profundizar sobre estos.

Esto unió mucho a la familia, la llenó de amor y de una conexión especial que se fue dando de aquí en más entre nosotros.

Ya han pasado diez años desde aquel 2010 en que todo comenzó.

Muchos mensajes, muchos encuentros y  muchas reuniones vivimos y compartimos en alegría, amor y profunda atención y respeto.

Era para mí y creo también para mi esposa, algo muy surrealista, difícil de entender y digerir, pero déjenme decirles una cosa, que hoy todo, todo, tomaba realismo y veracidad en nuestro sentir, en nuestro interior, allí descubrí y encontré el verdadero lugar de la verdad, ahí, donde sentía en cada reunión el encuentro con mi abuela y la emoción que ello me provocaba  cuando  sucedía.

Allí en ese lugar del corazón, en el medio de mi pecho, no había lugar a dudas, había solo certezas, amor, aceptación y agradecimiento por lo que estaba sintiendo, viviendo y aprendiendo.

Entre las cosas que aprendí, puede en primera instancia hacer las paces con su muerte por haber ocurrido tan lejos y no tenerla a mi lado en ese momento, como la tuve toda la vida.

Siempre, desde que nací estuvimos juntos y ahora, de otra forma, pero estaba de vuela conmigo, y yo sabía que ahora sí era para siempre.

Que paso después…

Después, seguimos leyendo sus mensajes que nos hablaba de la familia, de los que vivíamos y vivimos con ella en su casa, mis padres y mis cinco hermanos, para todos tenían un mensaje y una enseñanza.

Porque de eso se trataba en esencia, de enseñarnos a vivir, y a vivir con amor, comprendiendo y respetando el lugar de cada uno, aceptándonos y aceptando al prójimo desde la compasión y el perdón.

Esa fue la gran enseñanza que nos trasmitió mi abuela, algo imborrable que nos serviría para regar ese amor en la familia y en el resto de nuestras relaciones.

Una gran enseñanza de vida que nunca imaginé vivir y participar de la manera que se dio.

Por eso, te contaba que mi despertar fue muy emocionante para mí, y fue de una manera muy vivida, muy intensa, y que por suerte no me encontré solo sino que lo puede hacer unido a mi esposa y en familia.

Par mi fue la bendición más grande que recibí en aquel momento.

Y digo en aquel momento porque las bendiciones siguieron y se sucedieron hasta el día de hoy, por lo que hasta ahora no me queda nada más que agradecer estar viviendo esta vida que me ha tocado vivir.

Espero que ustedes tengan también esta bendición, sé que si llegaste a leer hasta aquí es porque ya lo viviste o estás en camino de hacerlo, gracias a Dios, en el mundo son cada vez más las personas que despiertan. ¡Entrégate a ello¡

La historia sigue.

De aquí en más, comienza otra historia en donde se fueron sucediendo muchos hechos y acontecimientos que nunca se me pasaron por la cabeza  poder vivirlos.

Lo que vino después lo contamos todo junto a mi esposa Sandra y mi hermano Fabián en un ebook llamado
“Los siete maestros”.

Aquí contamos las experiencias que los tres juntos vivimos y que nos ha unido para siempre en un camino de ayudar a despertar conciencia que dimos por nombre Trinidad de la Luz.

Es un libro de corte más espiritual en donde trasmitimos nuestra historia que tuvimos juntos y sobre todo los mensajes que nos dieran Siete Maestros para guiarnos y ayudarnos en nuestro despertar como grupo de trabajo.

Pero si me esperas…te seguiré contando más de mi historia en una próxima publicación.

Muchas gracias por acompañarme en este post tan especial para mí, en donde he intentado abrirme lo más que pude para contarte algo muy importante de mi vida.

Ahora lo que más deseo es conocer tu experiencia respecto a tu despertar, no dejes de escribirme o contactarme, para mí será un placer concerté.

Hasta pronto.

Julio.

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